miércoles, 7 de diciembre de 2016

dueños


























Cuando logramos adueñamos de nosotros?
Cuando logramos editar la imagen que tenemos de nosotros con nosotros mismos, con lo que elegimos ser?

En la niñez, como esponjas, absorbemos con avidez todo lo que nos depara el escenario cercano, padre, madre, tutor o encargado, para bien o para mal nos guían en las bambalinas de la vida. Las huellas de estos procesos son inevitables, no necesariamente saludables.

Años de herméticos pensamientos me han enseñado que algunas huellas de dudosa fiabilidad, acechan a cada lado del camino para emboscarnos sin piedad y condicionar nuestras acciones.

Como despojarnos de lo que no somos?

Como padres deberíamos aprender a soltar a tiempo.
Como hijos deberíamos aprender a despojarnos.
Como docentes debemos aprender a acompañar con un ligero contacto, el mínimo, y provocar incansablemente, que de eso se trata, para que aflore lo fundamental, lo propio.

Es menester ser dueños de nosotros, de nuestras acciones,de nuestras glorias, de nuestros errores, de nuestros amores, de nuestra vida. No tengo muy claro como se hace, pero sí sé que tenemos que hacerlo.

Enhebrar nuestras imágenes, hilvanar nuestros pensamientos, quizás lleve toda la vida, pero eso será al fin ocupar nuestro bendito lugar en el mundo.

Abrazo queridos
Gustavo Barbosa

fotografía: Detlev Riecke


sábado, 3 de diciembre de 2016

oh juremos




Ayer tuve el honor de compartir la ceremonia de jura de títulos en la Fadu, por invitación de Homero Pellicer junto a Laura Gismondi.

Imposible no hacer carne la emoción que circula en nuestra Magna en estos eventos, los egresados, los padres, las madres, los hijos, novios, novias corporizan una comunidad invisible que acompaña a cada estudiante durante su cursada y que se materializan para la ocasión.
Todos sabemos que están, todos podemos ser ese padre, esa madre, ese amigo desbordante de orgullo por el que logró lo que por momentos parecía imposible y culminó sus estudios. 
Nosotros, los docentes, somos un poco todo eso y por ello somos parte de ese sistema emocional.

Es un privilegio recibirlos en las puertas de la Fadu.
Es un enorme placer verlos partir con el título bajo el brazo.

Como dije ante esa expectante audiencia, nunca canté el Himno con tanta emoción!
Salud por todos!

Abrazo 
Gustavo Barbosa

fotografía:Luis Picarelli

martes, 29 de noviembre de 2016

fin es





































Escasas horas nos separan del fin del curso 2016 de Dibujo.
Escasas horas nos separan de nuestra despedida.
Un nuevo curso que queda en el tiempo, el de ustedes y el nuestro. Aquí debiera decir sólo el nuestro, ya que así hemos llegado hasta hoy, siendo nosotros.

Me pregunto cada año que les habremos dejado, que les habremos enseñado. En este especial año quiero pensar que les hemos inoculado la inquietud de la pregunta, la inquietud por la inquietud de mirar de otras maneras lo que hasta ayer era como tenía que ser.

Es inevitable sentir en el cuerpo la tensión de la despedida después de estas sorprendentes jornadas de formas, dibujos y música. 
Es esperanzador pensar que cada uno de ustedes serán los agentes disruptivos en los tiempos por venir, en las realidades que les toque vivir, los que cambiarán el mundo.

Nos quedamos con sus sonrisas y eso es algo que atesoramos en nuestros mejores lugares, por lo que, mis queridos, sigan su camino con la alegría del trabajo cumplido.

Un gran placer! Los queremos y eso no tiene fin.

Abrazo
Gustavo Barbosa



domingo, 27 de noviembre de 2016

1950




























En 1950,mi abuelo materno viajó a Estados Unidos y a Cuba por sus negocios y ese viaje se transformó en un hito familiar. No se viajaba con tanta facilidad en aquellos años y los recuerdos de la peripecia duraron mucho tiempo. 
La Cuba que conoció mi abuelo era la de Carlos Prío, quien en poco tiempo sería derrocado por Batista quien a su vez, sería derrocado por la Revolución de Fidel Castro en 1959.
La Cuba de la que se hablaba con admiración en mi casa era la de la espantosa desigualdad y la de los negocios del imperio.
Era un niño en ese 59 y la revolución de Fidel fue una lejana imagen en el comentario de los adultos preocupados por el avance comunista.
En nuestro país Cuba se consolidó como un lugar prohibido desde el 76.
El poder en la Argentina se ocupó de condenar a figuras como el Che o Fidel al lugar de lo que estaba mal, de lo que iba en contra de la moral, de la patria, de los valores cristianos.

Sin embargo el poder en la Argentina no pudo con ellos, acá están.
Para muchas generaciones Fidel y su valientes han sido sinónimo de la lucha por la igualdad de los pueblos y su liberación.

Cuesta años despejar algunas huellas personales.
Cuesta romper prejuicios propios e impuestos.
Es difícil sacarse a 1950 de encima para trascender los "debe ser" familiares, pero se puede, vaya que sí!

La clase media burguesa tiene esa habilidad congénita, la de hacer circular sus miedos esenciales para confeccionar los mapas del mundo que contribuyan a sostener sus miserias.

En estos momentos desolados de nuestro planeta, la muerte de un Fidel nos hace un poco huérfanos, un poco solos, pero también nos obliga a mirar para adelante, para lo por venir, para lo que nos toque ser.
Para enseñar y recordar, para no dejar de pensar que siempre puede haber un mundo mejor.

Salud Fidel!
Gustavo Barbosa


jueves, 24 de noviembre de 2016

es clavo






































Hoy llevé a lavar el auto, rara vez lo hago, prefiero lavarlo yo, pero hoy fui.
Es un lavadero VIP, de esos donde tu auto es el peor lejos.
Mientras esperaba, me dediqué a observar a los dueños de los vehículos que eran entregados. Observaba como recorrían milimetricamente los rincones de los mismos con arrogante y casi obscena dedicación buscando con descaro el error...para poder ejercer el poder de indicar,...el error. 
Suele ser bastante particular el vínculo de algunos humanos con el auto y hay historias de mecánicos casi mitológicas, es decir, casi patológicas, pero, la situación del lavado es particular. El engendro de clase media burguesa con ganas, suele invisibilizar al grupo de lavadores humedecidos denotando vestigios de añorada pretensión esclavista.
Una escena un tanto miserable.

En nuestras profesiones, nos relaciones a diario con todo tipo de operarios, nativos o por opción, alborotados, serenos, sapientes, improvisados, etc, etc. 
La pregunta es clara y determinante: como nos manejamos con nuestros operarios?
Hemos pensado que todos tenemos alguna sabiduría, no importa si tenés 3 post doctorados, o si tus saberes tienen que ver con los caños cloacales, en el trabajo físico de la obra o la producción, no hay digitalización que valga y las sabidurías se empardan.

Un albañil tiene tanto conocimiento acumulado como un profesional, enfocado desde otro punto de vista.
Un ayudante eficiente puede convertirse en tu alter-ego organizando la limpieza de una obra, si le das el lugar.

Entre todos y con todos.

Es importante registrar y respetar estos saberes, nuestro honor está en juego.

Mis respetos a los operarios, mis respetos a los doctores.
Ah, mis respetos a los señores lavadores de autos

Abrazo
Gustavo Barbosa 


fotografía: Feyzullah Tunç


sábado, 19 de noviembre de 2016

no dentra






































Ya he escrito sobre ciertos variaciones del lenguaje producto de sutiles inconexiones entre el leer, el decir y el pensar.
Más allá del arrasador "vaya" conjugación Presente del verbo "Ir" utilizado sin anestesia en diversos ámbitos ( aún los muy serios), por "fuera" conjugación Pretérito Imperfecto del mismo verbo, en una clara mescolanza de tiempos irreconciliables: -"me dijo que yo vaya" ,hoy recordaba la conjugación del verbo entrar. 
En las obras, el reino del hacer y del ensamblar, suele aparecer el encantador "no dentra" que lejos de molestar, magnifica el espacio del pensar. El error gramatical permite visibilizar el proceso de pensamiento frente al problema. De alguna manera refleja el intercambio de saberes que se suceden uno detrás de otro en la complejidad de construir.
Si entra el dentra, también dentra el entra.

Hablamos de lenguajes, hablamos de saberes, hablamos de experiencias.
Eso convierte al hacer en una conversación cosmopolita, al decir de Denise Najmanovich, o sea, una compleja red de acontecimientos enhebrados en la acción común.

Así son nuestras profesiones del diseño, una interminable sucesión de acciones encadenadas.

Como la vida, no?

Abrazo gente
Gustavo Barbosa

fotografía: Denise Kwong

martes, 15 de noviembre de 2016

con son risa































El experimento es simple.

Vas a cualquier oficina pública o privada donde están hartos de atender al público y no lo disimulan en absoluto, te corrés de la tormenta comunicacional que se avecina y desplegás tu mejor sonrisa...el efecto suele ser sorprendente. El rostro impenetrable del empleado/funcionario se rasga y si mirás con atención, casi que podrías pensar que en ese momentáneo desconcierto se vislumbra una oxidada sonrisa.

Miles de situaciones diarias replican esta intervención ciudadana, o podrían, si lo intentamos.

Es por ésto que muchas empresas de telefonía o similar, han desmantelado las oficinas de atención al público y sólo atienden por teléfono con operadores robóticos ligeramente lobotomizados para que se vean impedidos de visualizar tu sonrisa letal, y, por lo tanto pueden consumar la política salvaje de la empresa de arrasar con tu paciencia.

En nuestro familiar ámbito del Pabellón 3 sucede algo similar diariamente. Nuestros queridos no docentes deben lidiar con todo tipo de personajes, todos extraños (habitantes del 3, está claro?) con los que muchas veces se instalan desencuentros monumentales fruto de la sequía sonrisal.

Talleres, aulas, seminarios, sesiones del Consejo, teóricas, lo que sea, deben ser expuestos a la acción de la sonrisa, o hasta de la risa, para dejar que las cosas sigan en movimiento.

Debo aclarar que no estoy tratando de describir sonrisas profesionales y huecas, sino, por el contrario, sonrisas producto del pensamiento cosmogónico de que nada en este mundo es tan serio como parece, nada. Lo que no puede ser filtrado por una dosis de humor, no existe o es un engendro pergeñado por mentes obtusas de recalcitrante conservadurismo.

La vida entera es una gran ironía y como dicen los genios de acá abajo..."recuerda que la última risa es la tuya"

Abrazo queridos
Gustavo Barbosa

fotografía: Antonio Dammacco