martes, 15 de agosto de 2017

pon la música porque sino, morimos







































Suelo terminar las clases teóricas con música, con alguna pieza audiovisual que selle la cuestión en cuestión y guarde los jugos de tamaña cocción.

Haber provocado la humanidad del otro nos deja a todos en un estado de condicionada exaltación anímica y no encuentro por ende algo mejor que la música para transformar y sostener esa incipiente implosión intelectual.
Atravesar las propias barreras del aprehender, que nos implantamos con dedicado esmero, es una tarea harto difícil pero indispensable, sino, que aprenderíamos?

Los docentes estamos primeros en esa batalla...estrolate contra tus limitaciones amigo, y después empezamos de cero. Cada día un nuevo desafío y otro y otro, hasta el fin.

No hay que enseñar demasiado, eso viene a colación, lo importante es provocar, acompañar, encender, confrontar, contener y 27 acciones más que ahora no recuerdo porque estoy pensando en que video voy a proponer para la próxima clase.

Que misterioso encuentro se produce entre nosotros querido lector?
No me animo a catalogarlo, pero que los hay, lo hay, por lo tanto,
a subir la música...que sino, morimos todos!

Abrazo
Gustavo Barbosa

ilustración: Igor Shulman (gracias amigo Enkil!!!)

"echalé semilla a la maraca para que suene.."

viernes, 11 de agosto de 2017

en cuartos




Como en un infinito proceso proyectual, los momentos vivenciales se encadenan uno tras otro al paso del anterior y como la antesala del siguiente.
A veces el presente es tan fugaz que nos confunde y nos deja inmersos en pasados que pretenden instalarse en los futuros, o, al revés, de juguetón que es el factor cronológico.
Esta diatriba temporal puede mantenernos en estados de semi conciencia mientras tratamos de discernir la escena pertinente. Sostenemos esos estados, muchas veces sin sentido, hasta que un detonador desmorona la escena, como un fútil espejismo.
Es interesante ( diría imprescindible) observar (nos) en esos momentos ya que suelen ser definitorios y no es cuestión de estar en otro lado en ese preciso instante.

La caminata entonces adquiere ribetes unívocos. La vida suele ser generosa con los que intentan vivir con esmero.

Las imágenes del otro lado de las decisiones pueden ser algo confusas al principio, pero
para algo somos seres de proyecto, para reconstruir nos una y otra vez.

Abrazo en cuartos
Gustavo Barbosa

fotografía: Yan de Santos

martes, 1 de agosto de 2017

palabras







































Las palabras son las partículas de nuestros diálogos, de nuestra manera de comunicarnos con ese otro que está por fuera de nuestra epidermis.

Ahora bien, que decimos cuando decimos?

Si pudiéramos discernir capas en nuestros decires, seguramente podríamos descifrar muchas conversaciones simultáneas. Lo que enunciamos, lo que pensamos, lo que intuimos, lo que ocultamos, lo que no decimos.

De donde salen nuestras palabras?

De una construcción epistemológica quizás, de un rapto de emoción según otro quizás, de una necesidad, de una compulsión, de la correspondencia con un par?  Las palabras nos hacen visibles para el resto, nos dan entidad.

Decimos o escribimos, da igual, lo escrito parece entender mejor el sentido de la perdurabilidad, por aquello de que a las palabras (dichas) se las lleva el viento (donde estarán todas esas palabras arrastradas por la vehemente brisa?)

Muchas veces nuestra elocuencia se enuncia en nuestras acciones, como una especie de diálogo osmótico mediante otro repertorio de partículas.

En nuestro universo reemplazamos las palabras por las imágenes. Establecemos diálogos de sutil sonoridad.
Los límites de la comprensibilidad se vuelven así aún más intangibles, dejando lugar a la emoción como agente catalizador.
Las imágenes tienen la capacidad de sugerir y provocar, al otro y a nosotros, pero claro, eso ya es motivo de otras conversaciones posibles. Hasta entonces.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Sammy Sharon

viernes, 21 de julio de 2017

(b) esos perfectos


Que cantidad de estímulos se desatan cuando besamos a alguien?

Te dejo libertad de imagen querido lector: beso con padre, madre, tutor o encargado, beso con niño propio o ajeno, beso con abuela, abuelo, tío, tía, madrina...beso desganado, beso por compromiso, beso de intensidad sorprendente, beso de aquellos...con quien quieras y como quieras

Ya está?

Sigamos. Un beso, en su dimensión absoluta, encierra todas las definiciones posibles sobre la vida en este planeta. La sensación del otro, la percepción del otro, la relatividad de los tiempos, la elocuencia del gesto, la cercanía más inefable, todo, todo eso y seguramente mucho más, está al alcance de nuestros besos.

Algunos únicos y maravillosos. Perfectos.

Las acciones sexuales suelen considerar al beso como una instancia de paso a la gran consumación...craso error!
El beso es un idioma de consecuencias inabarcables, de belleza y sabores de contundente consistencia. 

Muchas veces he escrito sobre la impronta corporal en los procesos proyectuales, sobre la percepción mágica de la idea que reverbera en algún lugar de nuestros propios cuerpos...

Como será entonces el momento de ese ansiado beso en el camino de nuestro proceso ideario?

No tengo respuesta alguna, tan solo la firme convicción de la maravilla de ese instante, único, mágico, hermoso. El descubrimiento de ese fragmento en el proceso.
No dejemos de investigar estos alcances, son una bella parte de la vida.

Abrazo y (b) eso
Gustavo Barbosa

para ese/a en el/la que estabas pensando

fotografía: Ransom Rockwood

sábado, 15 de julio de 2017

construcción























Como construimos?
Que es lo que construimos?

Para los que navegamos las aguas del diseño, estas preguntas desatan reacciones tecnicistas, en el mejor de los casos, teñidas de pasión.
Hacer, pensar, hacer, pensar. 
Construir una idea, transitar la ruta lógica o abandonar la nave en la búsqueda de espacios de inquietante ambigüedad. 
Explorar hasta el borde, dondequiera que éste se instale.
Construir el problema.
Construir algo disciplinar. 

No es ésto lo que necesito escribir ( o describir)
Pensaba en la manera en la que nos construimos a nosotros mismos.
A fuerza de pruebas, de errores, de alegrías, de tristezas, de dolor, de marcos, de espejos, de angustias, de amores.
Cada día es otro y somos otros.
Nos transformamos para seguir en un derrotero, a veces, muy difícil de aprehender.

En algunos momentos resonamos en otros y logramos construir enormes universos.
Son momentos de melodías sorprendentes, únicas.
Quizás sean momentos de extrema enseñanza.
Quizás sean momentos de construir nos.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Lucas Zimmermann

sábado, 8 de julio de 2017

paradojas y amores

1981 
Año en el que empezó, de manera oficial, mi periplo en la docencia universitaria.
De la mano de Beba Viviani tuve mi primer grupo de alumnos a cargo.
Un evento de por sí, inolvidable.

Entre el conocimiento y la condición del afecto, entre el devenir y la tradición, entre los acontecimientos y las pasiones, entre aquel hito fundante y los por venir se han desplegado estos renovados encuentros que año tras año, han hilvanado miradas de consistente intensidad sobre la realidad.

Este recorrido, indefectiblemente teñido de paradojas y amores, en ocasiones se revisa a sí mismo cuando los rulos del tiempo instalan puentes de notable contundencia.
Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos está a nuestro alrededor, solo hay que estar dispuesto.
Un día cualquiera, todo converge en el preciso instante, como la música.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para los inolvidables

fotografía: Nursen Bilgin

sábado, 1 de julio de 2017

ajos y cebollas



















Quizás el perfume que se desprende de la cocina de una sabia abuela sea un instante de irrepetible felicidad, de alcances de difícil métrica. Los años nos van separando de algunas imágenes que en realidad permanecen al acecho de un oportuno descuido, para volver a instalarse en nuestro presente.

Que aparato puede medir esos índices de felicidad?

Ninguno, que yo sepa, sólo nuestra piel o nuestra humanidad, que en algunos memorables días, establece momentos de sustanciosa intensidad.

Cuando una idea nos desborda, excede nuestro continente epiteleal y se derrama en el vasto universo del proyecto, algo intenta acontecer. Esa incipiente idea puede tener efectos secundarios devastadores, ya que puede instalar estados de mítico bienestar.

Así funciona el proyecto, sin buscar verdades, atravesando incertidumbres, titubeando, dibujando decires, provocando al fin, si solo de cambiar el mundo se trata.
Transformando, embelleciendo, iluminando. 

Como será proyectar al son de ajos y cebollas?

Gran abrazo 
Gustavo Barbosa

fotografía: Jade B. Ribeiro

sábado, 17 de junio de 2017

con (en) curso






Días de concursos. El CBC elige profesores titulares para la materia Dibujo.

Una oportunidad para revisar alcances, posicionamientos, críticas y sobre todo para revisar las formas de la enseñanza.

El pasado ha construido sus formas, el presente explora otros caminos, el futuro tendrá otras perspectivas.
Casi como los vínculos, sí, los personales.

El devenir nos envuelve en sus atmósferas inestables y desde ese lugar aventuramos derroteros plenos de preguntas, las más de la veces, con respuestas mancomunadas, que, al instante, se transforman en nuevas incertidumbres.
Porque crecemos y caminamos para seguir creciendo, por lo que celebramos estos momentos conmovedores.
Como en los vínculos, sí, los personales.

Días de concursos. Introspectivos, inquisidores, cargados de una especial adrenalina, esa que nos despabila y nos empuja para adelante, siempre para adelante.
Como los vínculos, sí...los personales.

Abrazo 
Gustavo Barbosa

fotografía: Feboasoma 

miércoles, 14 de junio de 2017

mensajeros



























Recurrente he sido en la necesidad de estar atentos ya que las señales a veces son casi imperceptibles.
A veces adoptan formas de una bella paradoja o de una inteligente ironía.
Puede ser el abrazo de un extraño agradecido, la llamada de un hijo que te necesita o alguien que aparece en el segundo indicado.
La realidad es que la cronología de los estados no siempre está a la vista de nuestros sentidos, muchas veces nos hace perder entre presentes, futuros y pasados.
Si afinamos los sentidos, los cinco de todos, los doce de Steiner, podemos descubrir a los mensajeros que refrendan los hechos que el tiempo se ha ocupado de diseminar por este arrabal.

Somos el resultado de pensares y acontecimientos que nos han dado forma, felices o no, que seguramente han sido trascendentes en las acciones por venir.

En los talleres este fenómeno es una parte constituyente, entre nuestras decisiones como docentes, la confianza de ustedes, queridos estudiantes y las conjeturas que intentamos alcanzar en el devenir que nos envuelve a todos por igual.
Será una extraña geometría o el designio del amigo Gaspard, lo que fuera, todos circulamos hermanados en la búsqueda de un nuevo horizonte.

Siempre aparece el mensajero esperado, ese que nos trae un recuerdo del futuro y nos tararea una vieja canción que nos recuerda a nosotros mismos, allá en algún entrañable lugar.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía:  Drew Doggett

domingo, 11 de junio de 2017

energías






























El hilván es tan grueso y a la vez tan sutil.
Va tejiendo una red que adopta formas difíciles de percibir.
Los puntos de encuentro se confunden en los presentes.
Las formas superpuestas parecen otras porque nos son ni aquellas ni las que podrían ser, son las alteradas por luminiscencias iridiscentes.
Nada es tal cual lo vemos (la vida sería demasiado previsible) las energías que constituyen nuestro universo mueven la forma de las cosas que nos atraviesan con sonidos y perfumes de remotas comarcas.

Cuando todo ese inquieto repertorio de formas, personas y momentos se amalgaman, la vida parece iluminarse de manera especial.

Los saberes no escapan de esta feliz circunstancia. Lo que parece determinado, puede ser alterado por la concomitancia de muchos con renovadas ansias.
Eso es lo que nos permite nuevos alcances y nos reconstituye, en el eterno devenir de los tiempos.

Da un gran trabajo estar atento pero cuando logramos alinearnos en estos estados alterados, todo parece plasmar en otra entidad, sanar alguna vieja herida y tomar impulso para seguir, hasta el infinito mismo ( y aún más allá)

Abrazo en domingo
Gustavo Barbosa

Imágen: Karina Borda ( gracias Ka!!)

lunes, 5 de junio de 2017

retos






































Se escucha el mar?
Quizás todos imaginamos ese momento, como si en ese instante el mundo hiciera silencio para acompañarnos a escuchar.
De chico me sentaba a la noche frente al mar y pretendía cincelar en mi espíritu ese momento, hasta el final.

Hay momentos de profunda conmoción, en los que nos sentimos lanzados a escuchar lo que tenemos para decir, o a pensar lo que venimos haciendo.
En breves días este espacio se pondrá a prueba por el camino institucional y todo me lleva a pensar en la responsabilidad que me toca.
Muchos han transitado estos nuestros talleres en estos nueve años, muchos. Algunos inolvidables y brillantes, pero todos, todos, han alimentado con denodada confianza este espacio de aprendizajes.

Entre Monges y músicas hemos pensado y repensado nuestro tránsito por Dibujo.
Entre sonrisas y disfrutes hemos desmenuzado la geometría de nosotros mismos.
Desde el infinito hasta el 220 y el 221, hemos desplazado el no se puede por el vamos!
Con algunas bajas, pero absolutamente convencidos.

Siempre es un buen momento para agradecer, a todos y a cada uno. Ya lo he dicho, ésto es el producto de hermosas confianzas, de afectos unívocos, de pasiones constituyentes que en algún momento todos encontramos y es, en esos instantes, que la vida se enciende de otros colores.

Abrazo, casi indispensable
Gustavo Barbosa

fotografía: Paulina Duczman

" te vi, te vi...te vi..."
para tanta gente que quiero, sería interminable,
para vos

jueves, 1 de junio de 2017

recuperar (nos)



Hay algunos días que transcurren y se miden en horas, como todos.

Pero hay otros días que acontecen y se miden en segundos, infinitos.
Hay otros días que despliegan los colores en miles de tintes (sabrá disculpar amigo Munsell)
Hay esos días especiales porque traen imágenes entrañables e indescriptibles, que logran contar historias sin tiempo que convocan a encontrar (se)
Hay días lunes o martes o jueves, que se vuelven únicos y dejan de ser un día de semana para convertirse en días de la vida.
Esos días reconfiguran el archivo de nuestra existencia y tienden redes de un espectro amoroso.

No basta con ser consciente, es necesario un esfuerzo amplificado, porque en esos momentos se alteran los tiempos cronológicos para abrir ventanas a dimensiones paralelas de infinitos matices (sabrá entender amigo Monge) 
No basta con elegir un lugar, se puede cruzar de Victoria a San Telmo para simplemente estar, sin demasiadas vueltas territoriales.

La procesión va por dentro, dicen los sufrientes. 
La alegría por donde va? pregunto yo.

En esos días se ejerce el verbo recuperar, que a fuerza de apretar se vuelve recuperarnos

Ya volverán los lunes, los martes y los jueves, mientras tanto la vida nos informa de su presencia, con algo de magia y alguna entrañable canción.
Brindo por ello.

Abrazo
Gustavo Barbosa

para los que sepan amar a esos días

sábado, 27 de mayo de 2017

contagios


















Nosotros y nuestros cuerpos. Nuestro universo encarnado.

Nosotros estamos expuestos a todo tipo de situaciones.
Nuestros cuerpos son la cara tangible de esa exposición.

Estamos expuestos a todo tipo de bacterias y virus que nos rodean y nos acechan, de a miles, de a millones.
Nuestro sistema inmunológico monitorea la periferia y actúa en consecuencia. Suele ser una contienda victoriosa en general.
Vivimos en eterno equilibrio inestable, ese que se quiebra a la menor interferencia.
Parece un sistema de alta complejidad, y lo es. La enfermedad en sí no existe, somos nosotros los que nos enfermamos ( o nos dejamos enfermar)
Un beso nos puede contagiar una gripe y a la vez, nos contagia una felicidad incandescente, lo cual relativiza el diagnóstico de la enfermedad.

Que decisiones tomamos a cada instante en relación a un supuesto contagio?

Nos contagiamos de alegría
Nos contagiamos de dudas
Nos contagiamos de certezas
Nos contagiamos de grados de caos
Nos contagiamos de disciplina
Nos contagiamos de libertad
Nos contagiamos del otro y de nosotros

Casi, casi lo que pasa cada día en un taller de la Fadu
O no?

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Carl Warner

lunes, 22 de mayo de 2017

espacios




































Que connotación encierra la palabra espacio?

Para los arquitectos, un concepto constituyente
Para Kubrick, una odisea
Para los físicos un concepto cuántico
Nada de ésto es de mi interés en este instante, la cuestión pasa por considerar nuestro propio espacio vivencial, el que traemos de fábrica o el que vamos desarrollando a lo largo de nuestro tránsito por el planeta.
El envoltorio epitelial que nos recubre, encierra un espacio orgánico del cual no tenemos la menor idea salvo cuando algún dolor acusa recibo de una sobredosis de festejo. Dentro de ese espacio está, en algún lugar, nuestro reservorio de ideas y pensamientos, vaya semejante entidad.

Y por fuera?
Cual es nuestro espacio personal, el que llevamos con nosotros?

Expansivos, retraídos, tímidos, desfachatados, impertinentes, agresivos, locos, mansos, sonrientes o caracúlicos, cada uno de nosotros porta un escudo o un puente con el resto de los mortales, animales u objetos. El espesor y densidad de ese espacio varía, evidentemente, para hacernos sentir horrible en un apretujón en el subte o desarmados ante el abrazo de un niño.

Esta intangible sustancia espacial modifica nuestra percepción de las cosas alrededor, a fuerza de experiencias, antecedentes, memorias insondables o en un momento de sorpresivo brillo, hasta reducir a nada nuestras defensas por  el roce de unos labios que son capaces de detener el tiempo en un fugaz contacto.

Nuestros proyectos de objetos y espacios abarcan toda esta caterva de categorías y si no somos conscientes de ello, podremos magullar sin piedad éste o aquel, el visible o el cuidadosamente oculto para el común de los mortales.

Abrazo 
Gustavo Barbosa

para LSM

ilustración: Adara Sanchez Anguiano

viernes, 19 de mayo de 2017

resonancias


Intento buscar definiciones del término resonancia pero ninguna camina por el mismo sendero que pretendía tomar.
Por ejemplo, en acústica podría ser un sonido secundario que acompaña al sonido principal y suele complicar el conjunto. Nada más lejos de lo que quería traer a este lugar.

Sostenemos vínculos de diversa índole, cercanía, profundidad y color. Fugaces, permanentes, insondables o lo que quieras que sean. Algunos vínculos adoptan forma humana y otras se mantienen en difusas organizaciones humanoides.

En nuestros talleres, la resonancia de los vínculos es un ejercicio necesario, buscado y anhelado. Transmitir un concepto es de relativa facilidad, enseñar a dibujar parece posible, pero, lograr una dosis importante de resonancia empática entre todos los que los habitamos es cuestión de voluntad, algo de audacia y confianzas mutuas.
Si logramos resonar, todos somos mejores y, aún con distintos roles, todos apostamos a un fondo común, el del crecer.
Una sinfonía de saberes y afectos.

Cuando la vida nos señala alguien con el que al instante resonamos con lúcida brillantez, la cosa se pone seria, se despiertan otros órganos, se resetean los sentidos y los colores del camino se encienden para iluminar hasta el último rincón de nuestra humanidad.
Estate atento, querido lector, son fenómenos que requieren fina percepción.

Vamos!

Brindemos por ello. 
Gran abrazo
Gustavo Barbosa

"La audacia tiene genio, poder y magia"
Johann Wolfgang von Goethe


fotografía: Aliza Razell

sábado, 13 de mayo de 2017

re ci cla (dos)



Hemos pisoteado insensiblemente las huellas de nuestros predecesores, dilapidando recursos, destripando las entrañas de nuestro bello planeta, nuestra nave insignia.

Ella, nuestra madre interplanetaria, mantiene una calma estoica hasta que, de un plumazo, quizás nos devuelva al equilibrio. Sin esfuerzo alguno.

No malgastemos
No tiremos
No demolamos
No mancillemos

Admiro (quiero) a la gente que se hace cargo y mira alrededor. Con los ojos quizás cerrados mira con el corazón y se arremanga para intentar. Con una brillante convicción.
Es necesario multiplicar el esfuerzo.
Es necesario convertirnos en aliados para poder cuidar.

Es necesario mirarnos cada día al espejo para intentar cambiar, para intentar crecer.
Es indispensable reciclarnos.
Como podamos, poco o mucho, solos o acompañados, sin prisa y sin pausa, en una dimensión o en las tres que nos acostumbramos a disponer.
Hay que darnos forma, es nuestra tarea fundamental.

Nuestra labor nos requiere lúcidos, concientes e inundados de afectos.
Buscando a los pares, esos que reconocemos a distancia y aprendemos a esperar hasta el momento preciso.

Abrazo grande
Gustavo Barbosa

para los que me enseñan a cada minuto y desde hace tanto (vos sabés)

fotografía: Jorge Gamboa

miércoles, 10 de mayo de 2017

viajeros en el tiempo


No hay texto alternativo automático disponible.


Pienso en la cronología de los tiempos, nuestra inmanejable dimensión.
Dije inmanejable?

Nosotros enseñamos a nuestros estos queridos estudiantes para mundos que solo podemos intuir, que no conocemos, que están allá adelante en el tiempo.

Que poderosa confianza nos lleva a pensar un mañana luminoso como el territorio de futuras transformaciones? 
Es posible circular en el tiempo para poder abarcar lo que ya fue con lo por venir?

Parece una trampa a nuestros limitados sentidos pero el tiempo es tan concreto como un sólido de la piedra más consistente. Registra las huellas de los que lo transitan y esos testimonios perduran, hacia adelante y hacia atrás alrededor de este efímero presente.

Seremos viajeros en el tiempo para dejar nuestras improntas para otros instantes? 
Podremos dejar señales diseminadas para futuros venturosos en los que, inevitablemente, estemos incluidos?

El tiempo tiene capas y nosotros seguramente nadamos entre ellas sin entender demasiado, acostumbrados a la fútil tridimension. Los cuánticos ensayan teorías que plantean paisajes de compleja simultaneidad, nosotros, el resto de los mortales, 
podremos ser arte y parte? podremos dejarnos llevar por pasadas voluntades y volver a ser nosotros mismos 36 milenios después?

Es inevitable pensarlo.
Es inevitable sentirlo.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Jade B. Ribeiro

miércoles, 3 de mayo de 2017

puntos de vista






































Somos la consecuencia de nuestros puntos de vista. 
Desde nuestra circunscripta humanidad, las cosas son del color que podemos atisbar.
Es difícil correr el velo de las emociones que suelen "blurear" las caras de la realidad que nos toca en cuestión.
Recurrentemente me pregunto como miramos nuestro interior, esa cavidad que contiene nuestra permanencia física en el mundo. Pareciera no haber mucho espacio para distintos puntos de vista, por inercias y conductas o quizás por infranqueables barreras personales, la cuestión es que solemos permanecer en seguros espacios del mirar, algo convencionales, algo conformistas.

Las leyes del señor Monge, nos desplazan a miradas universales, a circunstancias ligadas a un infinito poco asequible, casi una paradoja en la capacidad corporal.

Y de eso se trata, de desplazar nuestras dificultades epistemológicas, esas que nos encierran en nuestras limitadas capacidades de mirar.
No estoy seguro que el amigo Gaspard haya podido transitar sus propias desventuras, pero me queda claro que nos plantea un eterno desafío, el de corrernos hasta el punto límite.

Casi como una acción de vitalidad esencial.

Abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Anka Zhuravleva, mi genia amiga rusa


miércoles, 26 de abril de 2017

nietos







































Cada vez que las Abuelas de Plaza de Mayo encuentran a un nieto algo se estremece en algún lugar de la memoria.

Estas búsquedas infatigables se cristalizan en la humanidad del que antes no pudo ser con lo que ahora puede ser, es entonces cuando las Abuelas se consagran como abuelas ante la evidencia del pasado devenido en esperado presente. 
Este amor que ha atravesado las más terribles ignominias se consagra con estos ansiados y demorados abrazos que nos envuelven a todos, porque cada nieto que aparece nos hace mejores, nos cura esas viejas heridas que no por ignoradas, dejan de doler.

Estas viejas queridas tienen aún tiempo y ganas de enseñarnos lo que importa, lo que está bien.

Las Abuelas de Plaza de Mayo son nuestras, tuyas y mías querido lector y están ahí, con toda la carga que intento transmitir pero además con una nobleza y coraje que nos sana a todos. Así lo hacen y así lo harán, aún cuando ya no estén.

Abrazo emocionado para ellas, un brindis por el recuperado nieto 122!
Gustavo Barbosa 


sábado, 22 de abril de 2017

partes

























Cuantas partes tenemos?

Una pregunta audaz sin definir un marco de pensamiento, cosa que aún así, no voy a hacer.
En una simple y rápida mirada, sabemos que tenemos partes físicas, partes emocionales, partes psíquicas y si ahondamos un poco más, partes espirituales.
Cada una de ellas tiene otras tantas partes que a su vez tienen otras tantas partes y así casi indefinidamente hasta podríamos llegar a nuestras células iniciales, un camino tedioso en sí mismo que no es la cuestión.

Pensaba más bien, querido y tenaz lector, en los fragmentos con los que vamos construyendo la vida, la nuestra sin ir más lejos. Fragmentos que sedimentamos en nuestra memoria, en algunos casos hasta el olvido y fragmentos que tenemos a disposición cada día, aún sin darnos cuenta.

Partes buenas y partes malas, oscilando en un equilibrio que no siempre es fácil conservar.
Inmersos en los escenarios sociales que nos toca metabolizar, los períodos se tiñen del matiz que nos acecha. Por momentos acompañados y relajados, por momentos con los dientes apretados por las dudas.

Hay momentos, gentes y lugares que nos hacen sentir sapo de otro pozo, una situación incómoda si las hay, casi tanto como tragarse al pobre anfibio. También hay otros momentos que nos envuelven en aromas familiares que consiguen alinear la miríada de fragmentos de díscola conducta.

Los marcos que condicionan nuestra vida aceleran nuestras partículas en variadas melodías, lo importante quizás sea, no dejar de escucharlas.

Abrazo 
Gustavo Barbosa 

fotografía: Goran Boricic

sábado, 15 de abril de 2017

volver a casa






































Desafiar el camino parece ser nuestro fundamento en la vida, con convicción o a duras penas, como sea.
Cada día convergemos en la marcha, solos o de la mano de un otro.
Las huellas suelen ser difusas o de una endeble perdurabilidad, tan solo la memoria traza los mapas de nuestro devenir.

Algunos lugares quedan grabados en esos pliegues del tiempo, en la forma de espacios, manos, vínculos, colores, olores, sensaciones y demás. No siempre nominales, no siempre conducentes, pueden hacernos materializar las horas sin importar donde ellas hayan quedado.

A medida que se acumulan los años, esos lugares adquieren un carácter indispensable, aunque cueste ponerles un nombre, darles entidad o describirlos. No están en ningún lugar, tan solo anidan en nuestro pertrecho emocional.
Son de tal intensidad que logran maravillar al más retobado, que debe estar con la atención en stand by para poder captar el fogonazo que atraviesa su humanidad.

Para los que hace milenios que transitamos nuestra facultad, por momentos un lugar de aspereza sin par y por momentos un lugar de áurea felicidad, esa inefable sensación de volver a casa está siempre por allí, a la vera del camino.
En estos días de confusión política, social y mediática, hacer nuestra "nuestra casa" es una tarea  de encomiable valor. 

Abrazo 
Gustavo Barbosa

fotografía: Julie De Waroquier




lunes, 10 de abril de 2017

de pie





































A pesar de los golpes,
a pesar de las balas,
a pesar del odio de clases,
a pesar de los mediocres, de las lacras sociales y su miedo agazapado,
a pesar del gobierno de turno,
a pesar de las sucias campañas,
a pesar del engaño y la soberbia,
a pesar del desánimo,

acá estamos, de pie
porque somos la educación pública y nos hacemos responsables de ella y de ello,
porque nos aventuramos a escuchar al más débil y lo podemos acompañar,
porque tenemos más resto que tus miserables negociaciones querido gobernante,
porque amamos lo que hacemos.

Por todo eso y mucho más,
la lucha continúa, porque sabés que?
ni siquiera podés entender cual es la verdadera lucha,
porque sólo se da entre nosotros y los que no se rinden a ser considerados de segunda,
entre nosotros y nuestros queridos estudiantes,
en ese espacio en el que no tenés ningún lugar.

a seguir, mis queridos
abrazo
Gustavo Barbosa

fotografía: Beth Conklin

sábado, 1 de abril de 2017

cita a ciegas



La imagen puede contener: 3 personas, personas sentadas y barba

Que procesos se inauguran al empezar el CBC?

Nos toca estar en el umbral de la vida universitaria de cada uno de ustedes, queridos estudiantes. Es una tarea que me animo a calificar de trascendente, no por nuestra labor en sí, sino por la emocionante posibilidad de dejar un mensaje para el camino que emprenden.

Un mensaje de preguntas, de afectos, de ganas de vivir esta loca aventura del proyecto desde nuestra Facultad.

Esta intransferible experiencia de crecer y aprender empieza ahora y no tiene un final tangible, es una imagen que quisiera se lleven en el equipaje para el resto de sus vidas.

En este año tan particular que nos toca vivir, imagino esta cita a ciegas que nos depara un aleatorio mecanismo administrativo, de una intensidad amplificada por el contexto social que nos toca transitar. 

Es emocionante abrir nuestros queridos talleres de la Universidad pública para iniciar una nueva apuesta al crecimiento personal y social con cada uno de ustedes, los nuevos habitantes de la Fadu. De nuestra Fadu.

Abrazo y bienvenidos!
Gustavo Barbosa

a la memoria de Santiago Ares